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Chips gráficos de ocho años a precio de nuevos, la cuestión de la amortización

Un operador alquila chips de Nvidia de ocho años hasta 2029 a precio de nuevos. Qué dice eso sobre el valor duradero de las inversiones en IA.

Chips gráficos de ocho años a precio de nuevos, la cuestión de la amortización
Foto: Tyler en Unsplash

Lo esencial en breve

  • El proveedor CoreWeave alquila chips gráficos de Nvidia de ocho años hasta 2029 a precios que corresponden a equipos nuevos.
  • Microsoft amortiza sus centros de datos de inteligencia artificial en 25 años en vez de en 15.
  • Una empresa de inteligencia artificial anunció una posible salida a bolsa en octubre con una valoración de dos billones de dólares.

Un contrato de alquiler con efecto de señal

Una noticia del negocio de los centros de datos ha recibido esta semana más atención que algunas cifras trimestrales. El proveedor CoreWeave alquila chips gráficos de Nvidia de ocho años hasta 2029 a precios que corresponden a equipos nuevos.

Con ello se confirma una decisión que Microsoft había tomado antes. El grupo amortiza sus centros de datos de inteligencia artificial en 25 años en vez de en 15.

Ambos casos tocan la misma cuestión desde dos direcciones. Uno es un supuesto contable, el otro un precio pagado en el mercado. Que apunten en la misma dirección es el motivo de la atención.

Por qué la vida útil mueve los beneficios

Lo que suena técnico pesa mucho en el balance. No se trata del precio de los equipos, porque ese ya está pagado, sino de a lo largo de cuántos años ese precio carga la cuenta de resultados.

Justo ahí se enciende desde hace meses un debate. Los críticos reprochan a los operadores fijar la vida útil con demasiada generosidad, porque los aceleradores envejecen rápido.

La objeción pesa, porque el supuesto no afecta solo a una empresa. Si la vida útil se fija demasiado larga en todo un sector, los beneficios declarados parecen más altos sin que en ningún sitio se haya ingresado más dinero. La piedra de toque es la pregunta de qué rinde de verdad un equipo pasados varios años.

El contraargumento y su punto débil

El caso del alquiler aporta ahora un contraargumento de la práctica. Si equipos de ocho años se pueden alquilar todavía a precio de nuevos, es evidente que no carecen de valor.

El argumento es más fuerte que un supuesto contable, porque no es una estimación. Un contrato de alquiler hasta 2029 nombra un precio que alguien está dispuesto a pagar, y además por equipos que según la lectura más estricta tendrían que estar amortizados desde hace tiempo.

La objeción contraria salta a la vista. Un precio de alquiler en una fase de escasez extrema dice poco sobre lo que se lograría en un mercado relajado. El contrato corre hasta 2029, y la escasez que lo ha hecho posible no tiene por qué durar tanto.

En paralelo una empresa de inteligencia artificial anunció una posible salida a bolsa en octubre con una valoración de dos billones de dólares. El Dax y el Nasdaq marcaron nuevos máximos históricos. Ambas cosas describen el mismo ánimo en el que ha nacido también ese contrato de alquiler.

Valoración

Esta noticia es más importante de lo que su extensión hace suponer. La vida útil decide cuán altos resultan los beneficios declarados de todo el sector.

Lo que me vuelve escéptico es la argumentación. Un precio en una fase de escasez no es prueba de valor duradero durante diez años. Solo muestra que ahora mismo todo el mundo quiere calcular.

La prueba honesta llega cuando el equipamiento nuevo vuelva a estar disponible en abundancia. Entonces se verá cuánto valen de verdad los equipos viejos.

Preguntas frecuentes

Qué cambia si un centro de datos se amortiza en 25 años en vez de en 15

La amortización reparte el coste de adquisición a lo largo de la vida útil esperada. Con 15 años un equipo carga la cuenta de resultados cada año con una quinceava parte del precio de compra, con 25 años solo con una veinticincoava parte. El beneficio declarado sube con ello, y en la salida de dinero no cambia nada.

Por qué se pueden alquilar chips de ocho años todavía a precio de nuevos

Porque en la capacidad de cálculo no cuenta solo la técnica más nueva. Los chips viejos son más lentos, pero funcionan y están disponibles. Si el equipamiento nuevo escasea, su valor sube, porque los clientes prefieren calcular ya a calcular más rápido más tarde.

Prueba el precio de alquiler que la vida útil larga esté bien fijada

No necesariamente. Un precio de alquiler en una fase de escasez extrema dice poco sobre lo que se lograría en un mercado relajado. La prueba sólida llega solo cuando el equipamiento nuevo vuelva a estar disponible en abundancia. Entonces se verá cuánto valen de verdad los equipos viejos, y con ello también si una vida útil de 25 años se fijó con demasiada generosidad.

Este texto no es una recomendación de inversión. Recoge cifras verificables y las ordena.

Este análisis es solo informativo y no constituye asesoramiento de inversión.

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